El secreto de Vinos Vetusta: la selección de la materia prima

La calidad frente a la cantidad es la norma por la que nos movemos en Viñedos La Dehesa, y por ello nuestros vinos tienen esa especial característica que ayuda a diferenciarlos de otros. Cuidamos hasta el último detalle para que se pueda disfrutar con mucho gusto cada una de las botellas surgidas de la bodega y tenemos especial cuidado con la parte más importante de todo el proceso: la uva, el producto base.

La uva de nuestros vinos proviene de fincas propias, repartidas por varias poblaciones de la Ribera del Duero, lo que garantiza un cuidado extremo de cada uno de los viñedos. Vigilamos y cuidamos cada fase del proceso de crecimiento, maduración y vendimia, para garantizar que llegan a la bodega en un estado óptimo de calidad. Pero no solo se realiza una selección en cada una de las fincas, buscando solo la uva de mayor calidad.

Una vez ha llegado a la bodega, la uva vuelve a ser revisada y se descarta la que no llega a la calidad buscada. Esta segunda selección hace que sea más exhaustivo el proceso de triaje de la uva y que solo llegue a convertirse en el vino de Vinos Vetusta las de más calidad y frescura.

Esto provoca que algunos años la cantidad de uva de calidad vendimiada no sea la suficiente para cubrir toda la demanda de botellas de nuestros vinos. No hacemos trampas, y ese año solo se producen los litros que surgen de esa añada, sin que compremos uva de otros productores. El mimo y el cuidado de nuestros productos son fundamentales para mantener el nivel de exigencia que merecen nuestros clientes.

Cuando descorchas una botella de Vinos Vetusta, abres tus sentidos al sabor, aroma y textura que solo se consigue con el mayor nivel de calidad, una imposición que nos hicimos el primer día y que mantenemos para que nuestros clientes la disfruten año tras año.